jueves, 17 de septiembre de 2015

Me voy.

Me voy del lugar en el que viví tanto tiempo. Y estoy feliz.
El hecho de saber que voy a pasar muchos cambios, conocer gente nueva, lugares que nunca vi, me encanta. Me voy para estudiar lo que quiero, por más que me hayan dicho la hermosa frase "¿pero por qué no haces un curso?" unas mil veces, porque estoy entusiasmada por aprender lo que amo, porque en algún punto voy a extrañar a mis amigos o los amaneceres, lo se, pero me voy feliz. Aunque no me tengan fe o lo que sea, yo se que me va a ir bien.
Se que puedo, es lo que importa. Es lo que me importa. Esto es lo que quiero, quiero irme, y en una semana me voy. Por fin me voy.

lunes, 7 de septiembre de 2015

The perks.

The perks of being a Wallflower es algo que me produce un sentimiento único, leer el libro, mirar la pelicula, es indescriptible. Sinceramente me deja sin palabras, me hace sentir una euforia inexplicable. Las canciones, los personajes, los colores y las luces en la pelicula, todo, me encanta. Antes de empezar a escribir esto tenia miles de cosas en mente, miles de sentimientos que quería dejar aca, quería escribirlo para poder releer y volver a sentir todo eso de nuevo. Pero no puedo, literalmente no puedo expresar lo que este libro me hace sentir o lo mucho que me gusta la pelicula, simplemente no puedo, es algo que siento en ese momento y no puedo resumirlo en palabras.
No se no repetir las palabras.

martes, 25 de agosto de 2015

Lo único feo es no tener por que vivir.

Tengo muy pocos recuerdos de cuando tenia menos de trece o catorce años. Por alguna razón la mayoría son de veranos que pase en Buenos Aires, de tardes con mis abuelos o salidas con mi tío.
A veces me altera un poco esto, el no tener recuerdos, escuchar a mis amigos hablar de cosas que hacian cuando eran chiquitos y yo no saber que decir.
Soy muy de anotar todo, de sacar foto a cada mínima situacion que después me traiga recuerdos, guardo todo, cada ticket, cada moneda, cada mínima cosa que al mirarla me lleve a un lugar, a un momento. Me parece hermoso como un olor, un sabor, una foto o una canción te pueden inundar la mente de cosas, buenas y malas. Porque yo también quiero lo malo, no quiero olvidarme mas de nada, quiero mirar hacia atrás y ver lo triste, lo que superé y lo que quizás no, quiero ver lo felices que fueron los momentos que pase. No hablo de vivir en el pasado, hablo de superar, de crecer, pero siendo consciente de lo que viví, de llegar a tener treinta años y seguir sorprendiendome de como pasa la vida, de saber cómo fue lo que me llevó a ser como sea en ese momento, de como el tiempo pasa y todas esas cosas que me comen la cabeza de vez en cuando. Muy, muy de vez en cuando.

lunes, 24 de agosto de 2015

Me tildo.

Revisando notas en mi celular encontré una en la que hablaba de la noche en que mi mejor amigo vino a mi casa días después de volver del viaje de egresados (al que no fui) para que veamos juntos los vídeos y las fotos. Sinceramente no recuerdo bien si vimos todo, pero en esta nota hablo de lo mucho que extrañaba tenerlo en mi casa, y de algo que, al leerlo, me sacó una sonrisa. La luz azul y el silencio absoluto que hay en mi habitación un ratito antes de que amanezca. Ese momento en que todos duermen, ese momento en el que viviría horas y horas.
Muchas veces quiero hablar con alguien sobre lo mucho que amo las cosas, los detalles, los momentos, las personas. Pero nunca puedo. No puedo explicarlo. Hay cosas tan hermosas que no puedo expresarlas con palabras, que a la hora de hablar, me quedo en blanco. Me tildo. Y por mas que quiera decirlas, por mas que me desespere no poder hacerlo, amar las cosas hasta ese punto, me encanta.